jueves, febrero 22, 2007

casi, casi me encantas


Ella era un chica morena, casi igual que ahora.

Casi igual que ahora me reia con ella de lunes a viernes como el que más, con sus ojos de níspero que emulaban la mirada más dulce y más picara; que se cortaba con el susurro o el suspiro más lánguido.

Casi como ahora caminabamos juntos, calle arriba entre una multitud tumultuosa entre otras vidas que se movían, con otros problemas y otras alegrías. Casi como las suyas, casi. Casi con su sonrisa.

Casi con medio corazón como el suyo se hubieran enternecido la mayoría de cerebros, se hubieran hablandado y se hubieran desvanecido.
Se hubieran deslizado cielo arriba y hubieran caido en picado hasta pararse un instante antes de tocar el suelo, aterrizando en las manos de hojarasca de un parque otoñal.

Casi como antes la llevo siempre en mi corazón.

Casi como este texto era y es ella, casi como este texto, si no hubiera llevado cada uno de estos "casi".

miércoles, febrero 14, 2007

Tema vacío


En el tren de vuelta siempre intento sentarme al lado de la ventana y que en el MP3 coincida alguna canción motivadora; hoy, a más a más, he estado entreteniéndome con la propaganda del seguro del coche que en casa me pidieron que le echase una revisada. El mejor momento durante todo el trayecto es después de la estación del Clot, justo cuando sales de los túneles y el tren aparece en una estación antigua, cruza unos barrios hasta llegar a colocarse paralelo a la costa. En ese momento me acorde de mi, de mi ridículo blog, tan analfabeto, necesitado, hambriento de algo nuevo, e intentaba encontrar algún tema con el que explayarme ya que las últimas entradas eran meras señales de vida para aquellos imaginarios seguidores. Son casi las nueve de la noche y todavía no tengo ningún tema, me estoy limitando a redactar algo, pues el propio echo ya es la potencia de la primera causa.
…Luego tan vacío(a) no debe(o) estar.