martes, octubre 31, 2006

Lunes


A pesar de salir sola de casa con el tiempo justo, a pesar de tener que compartir mi “espacio vital” con un hombre de dudosa higiene personal en el autobús, a pesar de coger el tren equivocado y tener que hacer trasbordo con el resto de pasajeros en una estación perdida de rodalies, a pesar de subir en otro tren con la absoluta ignorancia de donde iba a acabar hoy (sensación que compartía con mis compañeros de viaje), a pesar de esperar veinte minutos a cincuenta metros de mi parada y velar por una pasajera embarazada con mareos y sofocos, a pesar de sentirme observada ya en el metro por no acordarme antes que los pantalones que llevaba tienen un importante agujero justo debajo de la nalga izquierda dirección a la ingle, a pesar de tropezar en las escaleras mecánicas de la salida de Entença y tener justo detrás a un par de chicos monísimos, a pesar de que Alex, mi profe, hoy se ha podido regocijar por haber llegado antes que yo (unos 45 min.) ha conseguido sacarme una sonrisa al guardarme el puesto; porque con medio culo asomando por el agujero del pantalón puede resultar algo sexy; porque la mujer embazada no había podido cerrar la cremallera de la espalda del vestido y seguía teniendo calor; porque al esperar todo ese tiempo antes de la parada tenía al lado un hombre con traje; porque al hacer trasbordo me acordé de Judit si me perdiera; porque esta mañana me embadurné de leche corporal de coco y olía lo suficiente como para olvidarme del tío del bus; porque lo importante no era el tiempo.

… todavía no he podido entender porqué llevo todo el día riéndome.

domingo, octubre 22, 2006

Somewhere over the rainbow...


Hoy, después de tragarme un par de películas estilo americanadas-sensibleras-adolescentes de las cuales no consigo extraer ninguna moraleja y ni tan siquiera he podido reírme de lo triste que resultaba el hecho de no cambiar de canal viéndome enganchada delante del televisor comiendo onzas de chocolate. Cuando la cabeza ha llegado a un tope y he analizado la situación, he reconocido mi error y medio aterrorizada me he plantado delante del ordenador para de algún modo así perdonarme y justificarme por haber casi llorado cuando la protagonista rara con medio pote de corrector era rechazada por otros de la clase alta; dios, se sentía tan triste por no emborracharse y ser como ellos… bien, dejemos el sarcasmo.
Supongo que la reacción es debido a vivir con un crítico cinematográfico y de quien todo lo que piensa, opina, dice me lo creo y me auto-inculco con absoluta fe.
Sincerándome, lo que realmente me ha hecho empezar este mini texto ha sido la letra de la canción con la que la última película acababa y lo que inconcientemente he pensado:

* situación: dos enamorados se reencuentran en el parque repleto de flores, con un perro dando el coñazo alrededor de ellos dos y el apasionante beso que definitivamente los une…

* letra de la canción: “… más allá del arco iris, los pájaros cantarán…” algo por el estilo.

* yo: quien haya estado más allá del arco iris se debe haber dado un ostión digno de obra cinematográfica.

jueves, octubre 05, 2006

Pa mi mulata, pa mi guerrera... XP



Ahora que puedo dejar de pensar en ti déjame decirte algo, ahora que llevamos mas de media vida juntas, ahora que sin temer a premoniciones lo nuestro tiene futuro y tan cierto como que existe este pasado y el presente, ahora que cada día nos entendemos mejor y sin miedo nos decimos a la cara “odio tus virtudes y adoro tus defectos”… porque las mejores cosas llegan sin esperarlas y aquel día firmé una sentencia: ya no me pude separar de ti. Porque seguimos adelante sin pensarlo dos veces, porque no importa lo que los demás hagan y porque sin quererlo lo nuestro se llama amistad.

¡Porque con borrachera y a la luz de la luna la vida es mas bella!

lunes, octubre 02, 2006

Mujer Bella


Cruzándose con la multitud, en las calles, se dio cuenta de ser alguien especial…

Creyó estar enamorada de él y quiso arriesgar todo lo que le quedaba: más de media vida académica, compañeros, conocidos y poco más contar. Cada vez que se acostaba volvía a ojear el mismo libro, todavía no lo había empezado pero ya incontables veces había leído el final; ese era el final que precedía al sueño. De alma impenetrable y carácter invencible amanecía cada tarde cada vez que se cruzaba con él, el pulso se aceleraba, las pupilas mostraban todo el color de su iris y las manos bailaban delante de su pecho, a la altura de sus hombros, rozaban con sus caderas… Se sorprendía de la calma que él mantenía enfrente suyo, con tal naturalidad que incluso se sentía ofendida y se despedía, hasta la hora de su cita, con total frialdad pensando que de ese modo tuviese la sensación de que ella simplemente le ve como el resto. Porque sin razón alguna él la desvela cada noche mientras la mira dormir, le hace mirar con ternura en cada esquina, sentado la observa preparar la cena, rabia al verla llorar y fingir placer, todo esto es lo que ella imagina mientras se maquilla delante del espejo de los lavabos públicos.

< Ya ha pasado mas de un año, hoy pienso decírselo…
< ¿Qué?
< Sí, tengo una corazonada, aquel libro que te comenté, su final, seguro que yo también tendré un final igual de bonito con él. Como en Pretty Woman, solo que con unos cuantos años menos y Julia R. no tenía estudios, jajaja.


… soñaste con el final de algo que nunca empezó. Fin.