martes, octubre 31, 2006

Lunes


A pesar de salir sola de casa con el tiempo justo, a pesar de tener que compartir mi “espacio vital” con un hombre de dudosa higiene personal en el autobús, a pesar de coger el tren equivocado y tener que hacer trasbordo con el resto de pasajeros en una estación perdida de rodalies, a pesar de subir en otro tren con la absoluta ignorancia de donde iba a acabar hoy (sensación que compartía con mis compañeros de viaje), a pesar de esperar veinte minutos a cincuenta metros de mi parada y velar por una pasajera embarazada con mareos y sofocos, a pesar de sentirme observada ya en el metro por no acordarme antes que los pantalones que llevaba tienen un importante agujero justo debajo de la nalga izquierda dirección a la ingle, a pesar de tropezar en las escaleras mecánicas de la salida de Entença y tener justo detrás a un par de chicos monísimos, a pesar de que Alex, mi profe, hoy se ha podido regocijar por haber llegado antes que yo (unos 45 min.) ha conseguido sacarme una sonrisa al guardarme el puesto; porque con medio culo asomando por el agujero del pantalón puede resultar algo sexy; porque la mujer embazada no había podido cerrar la cremallera de la espalda del vestido y seguía teniendo calor; porque al esperar todo ese tiempo antes de la parada tenía al lado un hombre con traje; porque al hacer trasbordo me acordé de Judit si me perdiera; porque esta mañana me embadurné de leche corporal de coco y olía lo suficiente como para olvidarme del tío del bus; porque lo importante no era el tiempo.

… todavía no he podido entender porqué llevo todo el día riéndome.

No hay comentarios.: