lunes, octubre 02, 2006

Mujer Bella


Cruzándose con la multitud, en las calles, se dio cuenta de ser alguien especial…

Creyó estar enamorada de él y quiso arriesgar todo lo que le quedaba: más de media vida académica, compañeros, conocidos y poco más contar. Cada vez que se acostaba volvía a ojear el mismo libro, todavía no lo había empezado pero ya incontables veces había leído el final; ese era el final que precedía al sueño. De alma impenetrable y carácter invencible amanecía cada tarde cada vez que se cruzaba con él, el pulso se aceleraba, las pupilas mostraban todo el color de su iris y las manos bailaban delante de su pecho, a la altura de sus hombros, rozaban con sus caderas… Se sorprendía de la calma que él mantenía enfrente suyo, con tal naturalidad que incluso se sentía ofendida y se despedía, hasta la hora de su cita, con total frialdad pensando que de ese modo tuviese la sensación de que ella simplemente le ve como el resto. Porque sin razón alguna él la desvela cada noche mientras la mira dormir, le hace mirar con ternura en cada esquina, sentado la observa preparar la cena, rabia al verla llorar y fingir placer, todo esto es lo que ella imagina mientras se maquilla delante del espejo de los lavabos públicos.

< Ya ha pasado mas de un año, hoy pienso decírselo…
< ¿Qué?
< Sí, tengo una corazonada, aquel libro que te comenté, su final, seguro que yo también tendré un final igual de bonito con él. Como en Pretty Woman, solo que con unos cuantos años menos y Julia R. no tenía estudios, jajaja.


… soñaste con el final de algo que nunca empezó. Fin.

2 comentarios:

ADM dijo...

me has dejado alocadisimo!!! gracias por estas letras tan llenas de algo más que me mera imaginacion y algo más bonito que la vida en si.

montxu dijo...

¿me alegro que te guste?... jajaja.
Gasies!