
La última noche del año pasado, la primera de éste; un único plan: salir. El objetivo se cumple aunque no era donde y tampoco con quién tenía pensado ir. ¿La verdad?, que fue una gran noche, lo más importante.
Ahí estaba yo, reencontrándome con conocidos y conociendo de nuevos, así que, en buena compañía; en un pub de la zona de Marina, “tomando algo”; compartiendo sofá, bendito sofá a esas horas, aunque agobiante el grupo de nenes sentados al frente; todo iba bien pero mejoró a partir de ese apalanque. Una conversación en la que te repetías en algunas frases, te atrabancabas en ciertas palabras y las onomatopeyas sustituían en ocasiones a las frases.
Y charlábamos porqué llevamos una vida entera juntos; porqué comprendiste que ya no era tan niña, supongo que te gustó mi camisa de Zara; porqué te emocionaste y te confesaste de algo, la culpa fue del alcohol; porqué los dos queríamos estar en ese sofá y comprendimos en un instante al otro: demasiado yonkys para bailar. Y la segunda charla con un conocido, porqué él estaba derrotado (triste) con mayor razón que todos los que ocupábamos ese pub y con cigarro en boca nos sacamos a bailar, eso, repitiendo por duodécima vez: “…yo no me enamoro de la gente, eso no es bueno, no lo hagas…”. Algunos llamaron a esto una “noche de tranquis”. Llegamos a PepVentura a las 6:30h, dimos un paseo de eses, S, por el centro de Badalona hasta llegar al coche y Merche me dejó en casa a las 7h. Quisiera compartir algo más de esta gran noche pero tengo vagos recuerdos y lo más importante está por ver en este nuevo año.
Ahí estaba yo, reencontrándome con conocidos y conociendo de nuevos, así que, en buena compañía; en un pub de la zona de Marina, “tomando algo”; compartiendo sofá, bendito sofá a esas horas, aunque agobiante el grupo de nenes sentados al frente; todo iba bien pero mejoró a partir de ese apalanque. Una conversación en la que te repetías en algunas frases, te atrabancabas en ciertas palabras y las onomatopeyas sustituían en ocasiones a las frases.
Y charlábamos porqué llevamos una vida entera juntos; porqué comprendiste que ya no era tan niña, supongo que te gustó mi camisa de Zara; porqué te emocionaste y te confesaste de algo, la culpa fue del alcohol; porqué los dos queríamos estar en ese sofá y comprendimos en un instante al otro: demasiado yonkys para bailar. Y la segunda charla con un conocido, porqué él estaba derrotado (triste) con mayor razón que todos los que ocupábamos ese pub y con cigarro en boca nos sacamos a bailar, eso, repitiendo por duodécima vez: “…yo no me enamoro de la gente, eso no es bueno, no lo hagas…”. Algunos llamaron a esto una “noche de tranquis”. Llegamos a PepVentura a las 6:30h, dimos un paseo de eses, S, por el centro de Badalona hasta llegar al coche y Merche me dejó en casa a las 7h. Quisiera compartir algo más de esta gran noche pero tengo vagos recuerdos y lo más importante está por ver en este nuevo año.
2 comentarios:
Ya sabes que si necesitas algo, me llamas...
anda...pues curioseando y curioseando me he encontrado con que tienes otro blog
así que a partir de ahora, si no te importa, te leeré también por este lugar
un abrazo
Publicar un comentario